El Movimiento de los Focolares u Obra de María es un movimiento eclesial dentro de la Iglesia católica, fundado por Chiara Lubich en Trento durante el periodo de posguerra,[1]​ caracterizado por su vocación al ecumenismo[2]​ y al diálogo interreligioso.[3]​ Entre sus objetivos está el promover la unidad y la fraternidad universal en el amor al prójimo.[4][5][6]​ Parte de sus premisas es la llamada regla de oro, presente en casi todas las religiones.[7]

El Movimiento de los Focolares comprende distintos ámbitos y «ramas»: jóvenes, niños, adultos, sacerdotes, consagrados, matrimonios, en distintas áreas profesionales como educación, salud, economía, política, artes, entre otras.[8]​ Son además los impulsores de la denominada «economía de comunión».

Reconocido por la Iglesia católica en 1990, el Movimiento de los Focolares tiene más de 140 mil animadores a nivel mundial.[1]​ Según fuentes del movimiento, cuenta aproximadamente con dos millones de seguidores y simpatizantes en el mundo,[9]​ y está presente en 182 países, incluyendo lugares donde los católicos son una minoría, como los países árabes.[1]

Fundación

Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares

El Movimiento fue fundado en el año 1943 en Trento por Chiara Lubich (1920-2008), en ese tiempo una joven italiana estudiante de filosofía que debió abandonar los estudios debido a los embates de la Segunda Guerra Mundial. La premisa que según decía Lubich y sus compañeras las guiaba, fue vivir la palabra del Evangelio diariamente.[10]

También se reconocen como cofundadores del movimiento, al sacerdote Pascuale Foresi, fallecido en 2015,[11]​ y a Igino Giordani, padre de familia, periodista, político y escritor, fallecido en 1980.[12]​ La organización fue aprobada por la Santa Sede en 1962 y en sus sucesivos desarrollos desde entonces. También ha recibido reconocimientos de instituciones cristianas no católicas como las Iglesias Ortodoxa, Anglicana y Luterana, y de representantes de otras religiones no cristianas (judíos, musulmanes, budistas, hinduistas, animistas) y de diversos organismos culturales e internacionales.[13][14]

Etimología

La palabra «focolar» procede del idioma friulano, y en su raíz, del latín, «focus» = fuego, «lar» = hogar (fuego del hogar). El término luego fue adoptado por los focolares. Según el cambio gramatical dado a la palabra focolar, aunque en el Friule original significa foco del hogar.[cita requerida]

Economía de comunión

La economía de comunión es un proyecto de desarrollo económico de carácter solidario desarrollado por los focolares en el que se involucran empresas de los cinco continentes. Los dueños de empresas que libremente adhieren al proyecto deciden poner en comunión las utilidades de las mismas en función de tres objetivos:

  • Ayudar a las personas que se encuentran en dificultades, creando nuevos puestos de trabajo y subviniendo a las necesidades primarias, priorizando a los adherentes del proyecto.
  • Difundir la cultura del dar y del amor.
  • El desarrollo de la empresa.

Miembros destacados

Varios integrantes de distintas ramas del movimiento de los Focolares, están inscritos en la lista de los venerables, siervos de Dios y beatos de la iglesia Cátolica:[15]